¡Hola desde nuestro departamento recién aspirado y trapeado! Estos días he tenido la intención de lavar con mayor regularidad. Ya saben el porqué a nivel general pero también lo hago porque lavar y ordenar siempre me dan una sentimiento de tranquilidad y de paz.

¿Tal vez estos días te identificas con ese sentimiento?, ¿también te ha dado por limpiar y ordenar más de lo normal? Pudiera ser que sí. He visto en redes sociales que muchas amigas están dándose a la tarea de organizar sus clósets y lo entiendo perfectamente: decidir si debes quedarte o dejar ir una prenda no es cosa fácil, requiere tiempo de análisis. Parece que ahora tenemos el tiempo de hacerlo…

Quiero empezar a escribir sobre esto sólo después de decirte lo siguiente: limpiar el clóset no es fácil. A nadie le sale bien la primera vez, ni la segunda. Es difícil porque limpiar el clóset nos confronta con quiénes somos ahora, con quién queremos ser, nos trae recuerdos (no siempre bonitos) y nos hace sentir que al dejar ir podemos perder más que ganar.

Limpiar el clóset es a veces un acto de valentía y, aquí estamos, siendo valientes, tomando el control de la situación desde nuestra casa. Una prenda a la vez.

Lo más difícil de limpiar un clóset es identificar las piezas que nos hacen dudar

Encontrar la ropa que definitivamente se queda o definitivamente se va es sencillo porque es la ropa que amamos o de plano ya no nos gusta pero… ¿por qué dudamos con ciertas piezas?

Mi experiencia no es la de otras personas así que pedí ayuda por Instagram para tratar de abordar este tema desde varias perspectivas. Pregunté por qué era difícil dejar ir ciertas prendas y las frases en rosita fueron las respuestas que aparecieron más veces.

Como dije en ese momento, no hay respuestas buenas ni malas. Y en este texto no pretendo decirte que debes deshacerte de todas las prendas que te hacen dudar. Esa decisión es completamente tuya. Prefiero compartir algunas preguntas que puedes hacerte o acciones que puedes tomar si no sabes qué hacer con una prenda en particular.

¿Qué te ha impedido sacar de tu clóset las prendas que no te pones?

Me gustan pero no sé combinarlas

Esta respuesta se repitió muchísimo y creo que es reflejo de lo común que es el comprar por comprar, sin considerar las prendas que ya tenemos o nuestro estilo de vida real. A veces compramos algo porque está en oferta o en tendencia. Eso no necesariamente está mal pero si tienes dudas de cómo combinar ciertas piezas con otras prendas de tu clóset tómate el tiempo de experimentar. Haz outfits usando prendas que te gustan mucho. Analiza cómo te sientes.

Mi amiga Majos que es una all-around chingona me compartió este video con ideas prácticas para combinar piezas difíciles.

Me traen recuerdos bonitos / Me la regaló alguien especial

El valor emocional de las prendas es hermoso. Un vestido es un simple pedazo de tela hasta que lo usas y lo llenas de amor. Sobre todo si alguien más lo hizo para ti, lo compró pensando en ti o te lo regaló después de usarlo. Si tienes duda de conservar o no una pieza por lo que te hace sentir con respecto a una época o una persona en particular, analiza si tienes otras cosas que te recuerdan lo mismo: ¿tienes fotos usando esa prenda?, ¿tienes un objeto que sí uses y prefieras conservar en lugar de quedarte con esa prenda? Tal vez sí y puedas decirle adiós, tal vez no y puedas hacer un intento real de ponértela pronto.

Me la voy a poner cuando baje o suba de peso

El sentimiento de ponerte unos jeans y que te queden mejor que como te quedaban antes es divino y por eso es complicado saber qué hacer con esas prendas que guardamos para cuando nuestro cuerpo sea diferente. Mi consejo es preguntarte si las prendas que entran en esta categoría realmente te gustan… ¿te las vas a querer poner cuando ya te queden? Pudiera ser que tus gustos ya no sean los mismos que tenías que cuando las compraste.

Antes era mi prenda favorita 

¿Y ahora ya no lo es? … Si crees que pudieras seguir usándola, intenta combinarla con prendas que usas regularmente. Pudiera ser que de esta manera una oldie but goldie se vuelva protagonista de tus outfits actuales pero si no combina con lo que te pones hoy, tal vez significa que ya no eres la misma persona que eras cuando esa prenda era la que más te gustaba. Escribí más sobre esto aquí 🙂

Sigue en excelente estado / Es de muy buena calidad /
Me costó mucho dinero

Tener una prenda de buena fabricación es un lujo y cuesta mucho dejarlas ir porque normalmente están hechas con materiales finos. El paso del tiempo parece no afectarles y verlas en tu clóset es como un sueño. Yo soy “culpable” de haber guardado muchas piezas de esta categoría por el simple hecho de pensar que eran diferentes pero no me las ponía nunca, por distintas razones. Y las dejé ir. Tal vez éste no es tu caso y sí puedas usarlas, sólo hay que intentarlo. Póntelas, camina por tu sala con ellas, imagínate a dónde las llevarías en tu día cotidiano. No pienses que son sólo para ocasiones especiales… ¿qué piensas de estas prendas ahora?

Puedo necesitarla después

Este argumento es uno de los más difíciles de definir porque realmente pudiera ser que necesites esa prenda en otro momento pero nunca sabemos cuándo. Sobre todo si hablamos de vestidos de gala. Si la prenda te encanta pero no te la pusiste en la última boda a la que te invitaron, piensa por qué. Tal vez no la usaste porque la llevaste a un evento anterior en donde estarían las mismas personas. Para saber qué hacer con ese tipo de prendas, piensa en un evento real que tengas o pudieras tener en puerta y decide qué te vas a poner. Si la respuesta no está en las prendas en duda, significa que esas piezas te gustan pero ya terminaron su ciclo de vida contigo.

Tal vez se vuelva a poner de moda

Mi consejo siempre es: si te gusta, póntelo sin pensar si está o no está en tendencia. Pero si no te has puesto esa prenda pudiera ser que la consideras incómoda o que llama mucho la atención. Si es así, piensa si sentirías lo contrario si se pusiera de moda y fuera más común verla en otras personas…existe la posibilidad de que, aún así, no te sientas bien llevándola. También sería un buen ejercicio tratar de combinarla con ropa actual como jeans, tennis, shorts a la cintura o botas. Haz outfits y ve los resultados.

– Este post se publicó primero en mi newsletter, el 9 de abril de 2020. Si quieres suscribirte y recibir textos similares en tu inbox, haz click aquí –