¡Hola! Hoy te escribo este texto muy práctico que espero que puedas aplicar cuando decidas deshacerte de algunas prendas que ya no usas. Se trata sobre cómo donar o reciclar tu ropa de manera consciente, haciéndole el menor daño posible a tu comunidad, a las comunidades de otros países y al medio ambiente.

Primero, imagínate que ya te armaste de valor y sacaste de tu clóset todas esas prendas que ya no quieres guardar. Yo que soy fan del método de Marie Kondo te puedo decir que seleccionar las prendas que me hacen feliz me da un sentimiento de ligereza impresionante pero se me dificulta saber qué hacer con estas prendas una vez que he decidido que ya no las quiero. Tirarlas a la basura no debería de ser una opción viable jamás de los jamases.

Pero, por supuesto que lo he hecho: he tirado a la basura calcetas con hoyos, bras con el elástico flojo, blusas venidas a menos… todas estas prendas han llegado al depósito de desechos de mi ciudad y muy probablemente sigan en su muy, muy, muy largo proceso de descomposición.

La verdad es que saber que mis calzones viejos siguen en una montaña enorme de basura no me da mucha tranquilidad pero en las últimas semanas he investigado cómo puedo evitar que las prendas que salen de mi clóset vayan directo a la basura.

Es más fácil explicarlo por tipos de prendas, así que ahí va:

PRENDAS NUEVAS CON VALOR COMERCIAL ALTO

Las piezas que dejaste ir porque jamás te las pusiste pero están en perfectas condiciones son ideales para intercambiar en fiestas de trueque o para vender personalmente, en aplicaciones especiales o en tiendas que acepten ropa a consignación. Aquí se incluye la ropa nueva con etiqueta o las piezas de gala que compraste para un evento especial y usaste una o dos veces.

PRENDAS EN EXCELENTE ESTADO 

Este tipo de piezas pueden donarse a organizaciones con alguna causa altruista o seguir su vida útil con alguien que conozcas que sepas que las va a utilizar. La tradición común de pasarse la ropa entre hermanos o familiares es un ejemplo claro de esto. A mi me encanta comprar tops para hacer ejercicio y los que dejo de ponerme normalmente se los paso a mi instructora de yoga porque sé que ella siempre los aprecia.

PRENDAS QUE SE PUEDEN REPARAR

Ese vestido que tiene un hoyito en la parte de abajo puede cortarse para dejarlo como nuevo. Las blusas manchadas de vino o de sudor pueden lavarse para quedar bonitas otra vez. La mayoría de estas prendas necesitan cuidados y debemos invertir tiempo en ellas para poder donarlas de manera responsable. Al dejarlas en excelente estado, las tiendas de segunda mano podrán venderlas fácilmente y alguien se sentirá mejor al recibirlas. No se vale donar una prenda con imperfecciones que pudieron resolverse con agua, jabón, hilo y aguja.

PRENDAS QUE YA NO TIENEN REMEDIO 

Tú sabes cuáles son. Esas prendas que usaste y usaste y usaste y ya tienen manchas indelebles o heridas de guerra . Estas prendas no deben de ser donadas para su venta y no deben llegar a las fiestas de trueque pero son perfectas para utilizarse como trapos para lavar la casa o puedes donarlas a albergues de animales para que con ellas se haga el relleno de camitas para perros y gatos. Esto es sólo un ejemplo pero hay muchos más. Pregunta entre tus conocidos y verás que alguien en tu comunidad necesita textiles de cualquier calidad para algún proyecto artístico o de beneficencia. No se vale tirarlas sin pensar en las consecuencias.

– Este post se publicó primero en mi newsletter, el 24 de octubre de 2019. Si quieres suscribirte y recibir textos similares en tu inbox, haz click aquí –