Predicar con el ejemplo es una frase que inmediatamente relaciono con la educación de los hijos y creo que jamás, hasta ahora, la había vivido en carne propia porque, pues, lo más cercano que tengo a hijos son Anita y Lety y está en la Constitución que los gatos no nos tienen que hacer caso si no quieren. Y, spoiler: nunca quieren.

Por eso me impresiona muchísimo escuchar a gente cercana a mi decir que prefieren usar y comprar prendas sustentables. Siento que platicar de esos temas y dar opciones prácticas para evitar las compras en el Fast Fashion ha contribuido a que las personas a mi alrededor estén un poco más conscientes del impacto que las tiendas grandotas de los centros comerciales tienen en el medio ambiente y en las comunidades del mundo.

Pero no creas que me la paso regañando cada vez que alguien me dice que compró una blusa en Zara. Te comparto una lista de pequeñas acciones e ideas que pudieran servir para invitar a otros a disminuir su consumo de Fast Fashion:

  • Cada vez que alguien te chulee una prenda sustentable responde con frases como “¡Gracias! ¡Es usada!” o “¡Gracias! Es de una marca que trabaja con materiales reciclados!”. Eso romperá el estigma de que la ropa usada es de mala calidad.

  • Ofrécete a ser guía de tiendas de ropa second hand. A veces las personas no llegan a estas tiendas porque, literalmente, no saben en dónde están.

  • Comparte las actualizaciones en redes sociales de los proyectos de ropa vintage o second hand que conozcas. Mientras más populares se hagan, más prendas hermosas podrán conseguir para su comunidad.

  • Sé que regalar algo vintage o usado a alguien que no es muy fan de estas prendas puede ser raro. Si estás en esa posición, opta por regalarle una experiencia. Por ejemplo, a tu amiga que cumple años regálale una sesión de mani-pedi en un salón de belleza en lugar de darle una blusa de Forever 21.

  • Si quieres regalar alguna prenda vintage, asegúrate de entregarla en las mejores condiciones posibles. Lavada, planchadita y con una nota que explique qué es o a qué década pertenece.

  • Haz que tu regalo sea una experiencia sustentable al envolverlo con objetos reciclados, evitando el plástico, etc.

  • También, considera obsequiar una tarjeta de regalo para cambiar en proyectos como el mío. Así es seguro que la persona encuentra algo que le gusta (sorry por la autopromoción pero te juro que sí aplica y muchas tiendas vintage tienen esta opción).

  • Si se te da el bordado o la costura, ofrécete a enmendar prendas de tus conocidos o mejóralas haciendo un bordado bonito. En esta cuenta hay ideas lindísimas y así ayudarás a extender la vida de las piezas del clóset de alguien más.

  • Pero sobre todo, predica con el ejemplo. Haz que tus looks de prendas sustentables sean tus favoritos, imagina combinaciones divertidas. Pásala bien con tu clóset y todos se darán cuenta de lo fácil que es decirle bye al Fast Fashion.

– Este post se publicó primero en mi newsletter, el 6 de junio de 2019. Si quieres suscribirte y recibir textos similares en tu inbox, haz click aquí –