VINTAGE Y SECOND HAND: ES PARECIDO PERO NO ES IGUAL

En el enorme concepto de la moda sustentable siempre se considera que comprar ropa usada en lugar de comprar ropa nueva es una excelente opción para disminuir nuestra huella ecológica y eso es tan cierto como que el café sabe mejor en la primera hora de la mañana. O sea, 100% real, no fake.

Ahora hay que entender que existen dos tipos de ropa usada y, aunque ambos son una solución para reciclar y hacer compras responsables, hay una gran diferencia entre las prendas consideradas vintage y las que se pueden clasificar como second hand (de segunda mano).

LA ROPA VINTAGE CUENTA UNA HISTORIA

Para que puedas decir que una prenda o un accesorio es vintage tienes que asegurarte de que fue fabricado hace 20 años o más. Esto significa que la bolsa que encontraste en el clóset de tu abuela y que ella usaba cuando era joven ahora es una pieza vintage que tiene un valor histórico mayor al que tendría una bolsa que hoy está colgada en el aparador de un centro comercial.

Cada pieza antigua nos recuerda un momento particular en la historia de alguna comunidad. Nos muestra qué tendencias estaban de moda, nos habla de las normas sociales y políticas de ese tiempo e incluso nos puede contar detalles de la vida de sus primeros dueños.

También, hay que considerar que no toda la ropa vintage es ropa usada. En mis años buscando este tipo prendas para vender me he encontrado con piezas de décadas anteriores que todavía tienen las etiquetas colgadas, ¡eso quiere decir que fueron fabricadas hace más de 20 años pero nadie las usó!

Cuando tengas una prenda vintage, obsérvala detenidamente. Toca el material con el que está fabricada, lee la etiqueta, mira cómo están hechos los botones y fíjate si tiene algún enmiendo a mano.

Si esta pieza era de algún familiar tuyo, pregúntale cuándo la usó, en dónde la compró y cómo se sentía cuando la tenía puesta. Estos detalles te contarán una historia particular y harán que entiendas mucho mejor la estrecha relación que todos tenemos con la ropa.

Esta blusa de los 70 tiene una etiqueta muy característica de esa década y hace poco la combiné con unos jeans Guess de los 80 que me fascinan.

LAS PRENDAS SECOND HAND NO SON VINTAGE

Aunque soy fan de la ropa de segunda mano, tengo que aceptar que ésta no tiene el mismo valor cultural e histórico que tienen las prendas vintage.

La ropa usada es eso: cualquier prenda que haya tenido uno o más dueños. No importa cuándo haya sido fabricada o en dónde se haya vendido primero. Así, yo tengo varias blusas que alguien alguna vez (no hace mucho tiempo) compró en las tiendas de los centros comerciales y desechó cuando todavía estaban en buen estado. Una prenda de la temporada pasada que te encontraste en una venta de garage es una prenda second hand.

Estas piezas de segunda mano son buenísimas para crear looks con estilo más contemporáneo.

La blusa blanca de lino que estoy usando en este look es second hand y tiene botones de madera con forma de flor. La combiné con una falda vintage y todos mis accesorios son artesanías nacionales o de marcas locales.

NO EXISTE UN MAPA PARA ENCONTRAR ESTAS PRENDAS

Si quieres empezar a experimentar con estos tipos de ropa y no tienes mucho tiempo para salir a buscarlas, te recomiendo comprar directamente con tiendas especializadas en prendas vintage y buscar ropa second hand con las personas cercanas a ti.

Lo maravilloso de las prendas vintage y las second hand es que llegan a nuestras vidas casi por arte de magia. Tenemos que hacer un esfuerzo por encontrarlas y para dar con ellas podemos visitar ventas de garage, mercados al aire libre o tiendas especializadas pero nunca, nunca, nunca podemos saber con seguridad qué veremos en nuestro camino. La verdad es que eso lo hace mucho más interesante.